viernes, 8 de octubre de 2010

A los 2000

Las típicas revelaciones del adolescente con sus padres no eran para mí. Pensaba que esa etapa núnca llegaría, o tal vez pasó y no me di cuenta (porque sucede cuando tú piensas que todo va bien, pero no es así y son otros los que se dan cuenta del cambio). Tenía 14 años y aún me vestía con lo que mi mamá me compraba; no importaba, porque igual me quedaba, y aunque no recuerde si me quedaba bien, solo recuerdo que sí eran de mi talla.

"Vamos a Saga", las palabras mágicas que funcionaron correctamente en ese momento, aunque creo que más ayá del hecho de ir a comprar ropa, era el hecho de que lo iba a hacer con una amiga, y porsupuesto con mi mamá, quien llevaba consigo la famosa frase: "tarjetita paga".

Luego de analizar el hecho y tener las imágenes en mi cabeza, se puede entender el acto como una disyuntiva entre hacerle caso a tu mamá o dejarte llevar por la opinión de alguien más. Al final si te ves bien, qué bien!. a cambiar todo el closet. Lo bueno es que duró poco y luego opté por conocerme más e ir por mi propio estilo. Pero e ahi la primera acción de Chabela, la cual seguramente no buscó hacer a propósito.

Para los 2003, cuando aún se veían raro a los colegiales andar en ropa de calle y que incluso a nosotros mismos preocuparnos diariamente lo que nos pondremos. Bueno, al leer esto te preguntarás por qué?, por qué se preocupaban tanto en su vestimenta?; vamos!.. éramos adolescentes, tú también lo hiciste, quizás hasta ahora lo hagas, porque yo hasta ahora sí.

Luego de tantos años con un uniforme clásico, por qué ahora esa necesidad de irse como a uno se le diera la regalada gana. Es posible pensar que te preparaban completa y absolutamente para la universidad, no sólo con conocimientos, sino con actitud. Claro, creo que acabo de encontrar la respuesta. =)

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