A partir del momento en que regresó a Perú a querer reinvindicarse por los actos cometidos, a pretender haber centrado cabeza o a pedir perdón, la gente empezó a hacer actividades en su contra. Actividades claro, culturales, donde se explicaba de incio a fin, la carrera parlamentaria de ese señor.
Chabela y yo fuimos a uno de ellos. Lima, Abril del 2008, le decían, FUJIMORI 35 AÑOS, años en que la población pide tenerlo dentro de la cárcel; años en los que ya para qué preocuparse por él, si al terminar esos años, quién sabe si seguirá vivo.
La iniciativa de los organizadores, era atraer público jóven; así que el evento, fue más, un concierto de música punk, en donde se presentaron: Diazepunk, Aeropajitas, Daniel F,etc...El lugar: El Parque de la Muralla, Abancay. Se llenó de gente, se vendían posters, pines, llaveros. Recuerdo que Chabela y yo nos hicimos unos llaveros, no vayan a pensar que eran esos típicos llaveros de amistad en donde recordaremos que somos las amigas para siempre, sino aquellos en donde se grababan tu nombre en una pequeña maderita; ella escribió IXACHI y yo MISTERIOSA MUJER. Ella creo, aún lo conserva, el mío desapareció de mi mochila =/.
Tampoco piensen que ahí la amistad desapareció también, aunque en muchos casos eso esté en discusión. Lo que puedo resaltar acá, es el hecho de que ya van a cumplirse casi 4 años de permanencia en mi display de msn, el sobrenombre de Misteriosa Mujer; porsupuesto un hecho no trascendental para la humanidad, ni tan siquiera para mi amistad con Chabela, pero algo sí que recordaré, pues al referirme así con ese sobrenombre a mí misma, es que refleja mi sentido de identidad.
Tampoco piensen que ahí la amistad desapareció también, aunque en muchos casos eso esté en discusión. Lo que puedo resaltar acá, es el hecho de que ya van a cumplirse casi 4 años de permanencia en mi display de msn, el sobrenombre de Misteriosa Mujer; porsupuesto un hecho no trascendental para la humanidad, ni tan siquiera para mi amistad con Chabela, pero algo sí que recordaré, pues al referirme así con ese sobrenombre a mí misma, es que refleja mi sentido de identidad.
Para volver al día del concierto, también habían pequeños cuartos decorados, como uno que se encontraba bajo un techo de sábanas, como los que se usan para decorar fiestas, llamados: Toldos. Dentro se encontraban fotos, cuadros, cartas, y una voz en off que reiteraba los nombres de las víctimas de todos los sucesos acontecidos en el Gobierno del Chino. Era un decorado largo, y por ende, lento en el tiempo de llegar hacia el otro extremo, por lo lleno que estaba de gente.




